Estar dispuesto a aprender

Estar dispuesto a aprender

Hace unos años, el director de una gran organización se encargaba de seleccionar y formar a los nuevos líderes de su equipo. Cuando le preguntaron qué tipo de personas buscaba, respondió: «Busco a gente dispuesta a aprender».

A primera vista, cuando pensamos en las cualidades de los grandes líderes, solemos pensar en rasgos como la audacia, el valor, la confianza en uno mismo o la inteligencia. Pero si nos fijamos más de cerca en los mejores líderes —esos a los que la historia realmente admira—, parece surgir una cualidad común: están dispuestos a aprender.

Ser receptivo no significa que nos dobleguemos ante las opiniones de los demás ni que tengamos que escuchar a quienes nos menosprecian o nos provocan. No es sinónimo de debilidad, falta de conocimientos o inexperiencia. Más bien, estar abierto a aprender es una combinación de cualidades positivas. Cualidades como la humildad, la paciencia, el respeto por los demás y la capacidad no solo de escuchar, sino de escuchar para aprender, se unen para ayudarte a estar abierto a aprender.

Como todos los rasgos que merecen la pena, estar dispuesto a aprender tiene su precio… y también su recompensa. Emerson dijo una vez: «Hazlo y tendrás el poder; pero los que no lo hacen, no tienen el poder».[1] El poder de estar dispuesto a aprender reside en cada uno de nosotros. A veces, sin embargo, aprender a ser receptivo puede resultar un poco duro al principio, pero al final te puede aportar lecciones que perduran y que te enriquecen profundamente.

Quizá tú mismo hayas sentido ese pinchazo alguna vez al recibir una corrección que no querías oír o un comentario que no habías pedido.[2] Son momentos en los que los muros de nuestro orgullo pueden alzarse rápidamente —casi a la defensiva— bloqueando cualquier cosa que pueda ponernos a prueba. Pero en esos momentos, siempre hay una oportunidad silenciosa para dar un paso atrás y preguntarte: «¿Qué puedo aprender? ¿Por qué me siento así? ¿Sería mejor volver a planteármelo mañana?». Cuando nos tomamos un tiempo para hacernos preguntas como estas, empezamos a bajar nuestras barreras defensivas, dejando espacio para que la luz de la sabiduría nos alcance —enseñándonos de formas que solo surgen cuando tenemos el corazón abierto, cuando estamos dispuestos a aprender.

Ojalá aprendamos a escuchar —y luego a escuchar para aprender—, confiando en que, al hacerlo, descubriremos las recompensas silenciosas que conlleva estar dispuesto a aprender.

[1] «Compensation: Being an Essay as Written by Ralph Waldo Emerson» (1903), p. 29.
[2] Véase Hebreos 12:6.


9 de agosto de 2026. «
», emisión n.º 5.056

Coro del Tabernáculo
Orquesta en la Plaza de Tempe

Director(es)
Mack Wilberg
Ryan Murphy

Organista
Richard Elliott

Anfitrión
Derrick Porter

Antífona, de Cinco canciones místicasRalph Vaughan Williams

«Morning Has Broken»(
), melodía gaélica, arreglo de Mack Wilberg

«All Things Bright and Beautiful»
Melodía inglesa, arreglo de Dale Wood

«Un nuevo mandamiento os doy»
, Crawford Gates

Oh Esplendor de la Gloria de Dios Brillante
melodía de himno alemán, arr. Mack Wilberg

«Shenandoah»
Canción popular estadounidense, arreglo de Mack Wilberg

«It’s a Long Way»
, de Ryan Murphy

My God Is So High
Espiritual afroamericano, arr. Ryan Murphy